Fin de semana!!!... y qué??? Yo me he levantado a las 7, como el lunes, o el jueves o el domingo. Es lo que tiene ser autónoma... y madre.
Fin de semana... qué término tan evocador!! Recuerdo cuando decir "viernes" (o jueves, si has estudiado en Salamanca... ) era sinónimo de un montón de cosas estupendas que no vienen al caso y de las cuales no hablaré porque siguen bajo secreto de sumario... Qué fué de todo aquello? Cuándo desaparecieron los fines de semana?
Esta es una de esas cosas sobre las que, estoy segura, alguna universidad de Pennsylvania ha hecho un sesudo estudio y le ha puesto un nombre raro (Por qué los estudios más peregrinos los hace siempre una universidad de Pennsylvania que no conoce nadie?... Acaso hay realmente una universidad en Pennsylvania?... en fín)
Sería algo así como el "síndrome del fin de semana perdido". Los primeros síntomas suelen estar provocados por un virus llamado "paternidad". Cuando nace tu primer hijo automáticamente pierdes la capacidad de descanso en los días libres. Y tardas varios años en recuperarla. En las manifestaciones más graves del síndrome la recuperación nunca es completa. Cuando el virus "paternidad" viene acompañado de otros como el temible "trabajo independiente", "periodísta" o "corresponsal" entonces el síndrome se convierte en crónico. No hay cura posible.
Porque sábados, domingos y fiestas de guardar tus hijos se despiertan pronto, muy pronto. Los días de cole necesitas un obús para sacarlos de la cama. Pero los fines de semana se despiertan ellos solitos y muuuuy temprano. Y aunque por un bendito milagro logres que tus hijos no te despierten, da igual... te tienes que levantar de todas formas, porque hay que llevarlos a clases de ballet, al entrenamiento de fútbol, a club de teatro o a lo que narices se nos haya ocurrido apuntarlos porque en algún momento de locura transitoria nos pareció muy buena idea que los niños tuvieran un montón de cosas que hacer los fines de semana... para que no se aburran...
Pero lo más desconcertante de este síndrome es que muchas veces lo padeces encantado. Es muy extraño. Te mueres de sueño y las ojeras alcanzan dimensiones sobrenaturales, pero no puedes borrar la sonrisa de tu cara cuando tu enano marca un gol... aunque sea muuuuy temprano.


